La lluvia trae la palabra II
La lluvia sigue cayendo, no le importa quien tú seas porque igual te alcanza, igual te moja, igual la sientes. Ninguno esta a salvo de la lluvia entrometida, de esta lluvia tan divina que inunda los rincones...que inunda corazones.
La lluvia para mí es peligrosa porque me abre el alma,porque me deja en calma y en calma soy más sincera, en calma soy como cualquiera.
La lluvia para mí es peligrosa porque me obliga a aceptar que gracias a tí no seré ya nunca igual.
La lluvia para mí es peligrosa... mucho más que tu sonrisa alevosa, aún más que tus cálidas manos, aún más que tus delgados labios.
Porque ante tu sonrisa, tus manos y tus labios he forjado una barrera, tan grande que no la pasa cualquiera. Una vez reblandeciste sus cimientos y me sentí insegura pero con mis frases duras impedí la devastación.
Y no fue que no te quisiera, lo que paso es que perdias una batalla y venías a mí en busca de consuelo.
Y no puedo aceptar ser la segunda en el ruedo y aunque es seguro que a primera nunca llego, prefiero quedarme aquí detrás de mi barrera y compartir contigo una que otra noche negra.
El cielo esta tronando, mi cariño no ha menguado. La luz se filtra por el vitral,todo lo diera para que contigo fuera igual.

